Información de Vinaròs
Desde tiempos remotos, esta ciudad ha sido unas veces encumbrada, otras maltratada, pero siempre ambicionada por el hombre como el rico tesoro que siempre ha sido. Tal y como decía el historiador Cavanilles la ciudad más septentrional de la Comunidad Valenciana es "la mayor y la más hermosa villa de esta parte del Reyno", adjetivos que hoy sigue mereciendo.
Por su ubicación, como puerta marítima y terrestre de las norteñas tierras de Castellón, han llegado a ella muchas culturas y civilizaciones que dejaron su huella plasmada en distintos aspectos de su vida actual: en sus tradiciones, su cocina, sus edificios, su mar... Improntas que perduran en el carácter de sus habitantes, quienes conservan su pasado sin por ello olvidar su presente y mirar siempre hacia el futuro.
Orígenes
Una muestra importante de este pasado se refleja hoy en el poblado ibérico de El Puig de la Misericordia, en el cual se han encontrado importantes vestigios del paso del hombre durante el siglo VI aC, aunque su historia escrita más antigua se remonta a 1233, fecha en que la alquería musulmana de Bynalaroç o Beni Al-Arós, fue conquistada por el rey Jaume I. Ocho años más tarde se concedía carta de población al señor Griñó Ballester y a otros cincuenta pobladores. Aunque se conoce a D. Raymundo de Alós como fundador de la villa, que en 1294 sería cedida a la Orden del Temple, tras cuya disolución en 1319 fue incluida en la de Montesa formando encomienda del Maestrazgo junto con la vecina ciudad de Benicarló, su independencia municipal le llegó en 1359.
Episodios bélicos
Durante siglos, Vinaròs fue blanco codiciado de piratas berberiscos. De hecho, en la ampliación de la ciudad del s. XVI sus murallas fueron reforzadas.
En 1540, la Corona le otorgó el título de "Villa" como mención honorífica por haber defendido su causa durante el movimiento de las Germanías. Asimismo, la ciudad sirvió de marco en la derrota del general Bassecourt por el francés Suchet en la Guerra de la Independencia. También durante las Guerras Carlistas, los vinarocenses defendieron sus tierras valientemente ante los violentos ataques de las tropas del Pretendiente, por lo que en 1862 la reina Isabel II le concedió el título de "Muy noble y leal villa" y dieciocho años después recibiría el de "Ciudad".
El 15 de abril de 1938 las tropas del general Franco tomaron la ciudad, que fue elegida como punto estratégico de este ejército, ya que de esta forma la zona republicana quedaba dividida en dos y por tanto mermadas sus fuerzas.
Importancia comercial
Las condiciones climatológicas y geográficas de esta ciudad han hecho de ella una potencia económica desde siglos atrás. Ya en el s. XVI, algunas comarcas aragonesas eligieron su puerto para dar salida a sus productos, aunque hoy sólo se dedica al tráfico pesquero.
En el s. XIX, el comercio de vinos supuso una de las mayores fuentes de riqueza con que contaba la ciudad, ya que los cultivos de viñedos eran abundantes y prolíficos. Sin embargo, esta prometedora actividad sólo perduró hasta finales del s. XIX, ya que la enfermedad de la filoxera causó graves pérdidas y los viñedos fueron sustituidos por algarrobos, olivos, almendros y más tarde por campos de naranjos.
Actualmente, aquella fuerte recesión, provocada por la crisis en el comercio del vino y aguardiente, ha sido superada e incluso aventajada ampliamente gracias a la producción hortofrutícola, así como una importante industria del mueble, la madera y del sector de servicios en general. Estas son las principales actividades económicas de esta ciudad que ha sabido adaptarse siempre y de la mejor forma posible a las necesidades de cada época.
Información demográfica
La población de Vinaròs ha ido siempre en aumento propiciando a su vez la actividad comercial y naviera, hecho que durante décadas ha convertido a la ciudad en uno de los puertos más importantes del Mediterráneo. Pero este crecimiento demográfico ha venido produciéndose de manera imparable sobre todo a partir de mediados del s. XX, de forma que en los años 60 y 70 se produjo un importante crecimiento urbano con el inicio de la construcción y progresiva expansión hacia las zonas norte y sur de la ciudad.
Hoy, el turismo estable sigue propiciando este crecimiento urbano y demográfico. Este turismo se basa en una oferta familiar que es atraída por las condiciones climatológicas, por los buenos servicios con los que cuenta la ciudad, además de por su encanto natural. Se trata, en general, de un turismo que huye de las aglomeraciones de otras costas y prefiere gozar de unas vacaciones tranquilas y de un nivel de vida elevado.
Fuente | Turisme de Vinaròs




